Dragones

Publicado en 11 Agosto 2015

El Dragón en el mundo

En la mayoría de las culturas a lo largo y ancho del planeta se encuentra un singular personaje, en algunos casos voraz, malvado y devorador de damiselas, en otros dios conciliador de la naturaleza y hasta dador de dones y consejos; el gran dragón, figura mitológica representada generalmente como un reptil gigante alado, de ojos profundos que pueden ver muchas cosas más que los humanos, como las virtudes y dolencias de un ser.
Dragones

Origen etimológico e histórico de dragón

Etimológicamente la palabra dragón de acuerdo al Diccionario Inglés de Oxford proviene del francés antiguo, el cual a su vez proviene del latín dracon (serpiente), pero esta palabra procede, según los estudiosos, de lenguas mucho más antiguas que el latín, y todas ellas con referencia a una raíz próxima referente a la claridad y la visión.

Pues a pesar de todas las armas posibles del dragón, desde sus enormes garras y mandíbulas hasta la capacidad impresionante de exhalar fuego, el arma más mortífera y la capacidad más impresionante de estos seres, eran sus penetrantes ojos y su afilada inteligencia.

La raíz de esta palabra es muy antigua, desde sánscrito hasta las lenguas indo-europeas; la raíz de esta palabra se remonta al origen del lenguaje. Así pues, la idea del dragón rondaba por la cabeza de la humanidad desde tiempos inmemorables, ¿era acaso ésta la representación dada a reptiles gigantes o bestias similares?

Lo que haría suponer que en un momento de la historia bestias que se suponen extintas cohabitaran el planeta con el homo sapiens, todo esto es una simple suposición, pero el legado cultural que nos lleva la encarnación de las bestias dracónicas es indudable.

Dragones

El dragón en Europa

El dragón analizado en todo su espectro, llegó a ser catalogado por la ciencia y el conocimiento occidental como una bestia mitológica serpiente-halcón-tigre, pero ciertamente esta definición quizás solo calce completamente en la idea de dragón nor-europeo, el devorador de princesas y acaparador de tesoros.

Representación indiscutible de la maldad y del demonio, presa principal de caballeros de brillante armadura, personaje infaltable de tradiciones celtas y vikingas, el dragón como némesis del ser humano se hizo presente en Europa.

No es posible nombrar el legado cultural europeo sin los dragones, que se hacen presentes en miles de obras de caballería como la representación viva del mal.

En la literatura, los dragones se encuentran en las primitivas literaturas de los ingleses, daneses, noruegos, escandinavos, alemanes, irlandeses, griegos, romanos, egipcios, babilonios y muchas culturas pequeñas mediterráneas.

Pileta dragón en París y dragón gallo europeo.Pileta dragón en París y dragón gallo europeo.

Pileta dragón en París y dragón gallo europeo.

El dragón en Asia

Pero si miramos detenidamente los dragones de otras culturas no son exactamente una mezcla ofidia falcónida felina, por ejemplo: el dragón chino, Lung y Ying su equivalente femenino, o el japonés Ryu es representado más bien como una serpiente gigante con extremidades, como un reptil extremadamente largo no alado (aunque este detalle no quiere decir que no pudieran volar en la tradición de estas tierras)

De hecho la composición exacta del dragón chino es: ojos de demonio, cuernos de ciervo, melena de león, escamas de pez, cola de serpiente, garras de águila, nariz de perro, bigotes de bagre y morro de buey.

Ésa es la representación general del dragón chino, pero ciertamente existían muchas variantes, llevando a clasificaciones por el número de cuernos o la existencia de extremidades o hasta por capacidades mágicas como conceder deseos; el símbolo del dragón en Asia tiene una connotación totalmente diferente a la europea, pues tanto en China como en otros países asiáticos, el dragón representa inteligencia, poder, sabiduría y suerte.

Dragones asiáticosDragones asiáticos

Dragones asiáticos

El dragón en América

La presencia del dragón en el mundo es impresionante, a tal punto que el nuevo continente no se quedó atrás, entre los indígenas norteamericanos se tenía una idea y una imagen de un dragón un tanto más pequeño y con capacidades divinas de curación, desde los Hurones hasta los Esquimales de Alaska, está presente el dragón en diversas formas.

Pero también en los grandes imperios del Sudamérica y Centroamérica se encontró la figura del dragón, como indiscutible ejemplo se tiene al famosísimo Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, deidad del viento y las aguas, uno de los más importantes dioses de la cultura mesoamericana prehispánica.

Y por si no fuera suficiente, se encuentra al dragón andino, Amaru y su equivalente aymara Katari, el regulador del equilibrio entre la naturaleza y la sociedad, cuidaba de las lluvias de las heladas y sequías, el Amaru tiene muchas de las cualidades de Lung, el dragón asiático, pues es la representación de la sabiduría y el conocimiento.

Amaru y QuetzalcoatlAmaru y Quetzalcoatl

Amaru y Quetzalcoatl

Escrito por Simón

Etiquetado en #Mitología

Repost 0
Comentar este post

SHer 12/13/2016 18:27

Hola!
Buen post, sin duda. Superinteresante. Muchas gracias.

Hechizos de Amor 05/10/2016 18:59

Toda mitología tiene algo de verdad y que tantas civilizaciones en el mundo no es casualidad. Saludos